La mayoría de los empleados de California hace un aporte al Seguro de Discapacidad del Estado (SDI) mediante la deducción de una pequeña porción de su salario; este dinero se deposita en un fondo del estado. Si ha hecho aportes al fondo y no puede trabajar debido a una discapacidad no relacionada con su trabajo, el SDI toma dinero del fondo estatal y le paga un beneficio. La idea es reemplazar el salario que deja de cobrar cuando no puede trabajar. El programa del SDI también reemplaza el salario perdido cuando no puede trabajar debido a un embarazo, o una licencia tomada para cuidar a un familiar enfermo o establecer un vínculo con un niño recién llegado a la familia.